viernes, 30 de septiembre de 2016

Buscar el bien común




Viernes 30

Con Jesús por la mañana. En este último día de peregrinar agradece a Jesús por el camino recorrido y ofrécete como instrumento disponible a construir el bien en tus ambientes. “El bien común se busca desde nuestras diferencias... Para que haya diálogo es necesario una base fundamental. El diálogo presupone, nos exige, buscar la cultura del encuentro. Un encuentro que sabe reconocer que la diversidad no solo es buena: es necesaria”” (Papa Francisco). El Bien común se construye en la vida cotidiana, con otros, en los pequeños gestos de amor, confianza, misericordia y perdón. Ofrece tu día por las intenciones del Papa. Deja resonar estas palabras en tu corazón ¿Qué te dicen a tí?

Con Jesús durante el día. «Jesús dijo a sus discípulos: El que a ustedes escucha a mí me escucha; el que a ustedes desprecia a mí me desprecia; y quien a mí me desprecia, desprecia al que me envió» (Lc 10, 16) ¿Eres agente multiplicador del diálogo y el encuentro con tu hermano? Ofrece el perdón de corazón a quien esté enemistado contigo.

Con Jesús por la noche. Reconocer a las personas. ¿Con quiénes estuviste hoy? ¿Recuerdas algún encuentro personal en concreto? ¿Qué te dejaron esos encuentros? ¿Dijiste algo que no debías o actuaste mal con alguien?

jueves, 29 de septiembre de 2016

Escucha, acepta y recibe




Jueves 29

Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael

Con Jesús por la mañana. Acepta y recibe las diferencias con los demás. No trates de convencer ni imponer tus criterios, por el contrario, trata de comprender el punto de vista del otro escuchando con atención lo que tiene para decir. La escucha amplía la propia mirada pues incorpora una perspectiva nueva. No se trata de estar de acuerdo, podemos convivir sin concordar si aprendemos a aceptar la diferencia, sin intentar borrarla o acomodarla a nuestros criterios. Sólo por hoy disponte a escuchar con atención, sin intentar convencer, sin imponer, tan sólo interesándote por el punto de vista de tu hermano. Ofrece tu día por las intenciones del Papa. ¿Con qué disposición inicias tu día?

Con Jesús durante el día. «Jesús añadió: Les aseguro que verán el cielo abierto y los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre» (Jn 1, 51). Cuando no entiendas algo, pregunta. Antes de hablar, piensa. Y cuando tenga una decisión que tomar, consulta.

Con Jesús por la noche. Repasa y agradece el día. ¿Con qué pensamientos y sentimientos comenzaste el día? ¿Surgió algún pensamiento o sentimiento que te acompañó todo el día? ¿Qué fue lo mejor del día? ¿Qué fue lo desagradable de hoy? 

miércoles, 28 de septiembre de 2016

La diferencia enriquece




Miércoles 28

Con Jesús por la mañana. «El otro puede ser una diferencia que desinstala mis juicios y mis posturas vitales. El emigrante de piel más oscura que la mía, colocado en el centro de la convivencia, vecino en la misma calle o compañero de oficina; el creyente de otra religión que estremece mis convicciones; la bondad del agnóstico que desarma mis argumentos…: todos los diferentes pueden ensanchar mi universo personal, que tiende a cerrarse en cómodos terrenos bien cercados donde los demás no caben» (B. González Buelta). Ofrece tu día por las intenciones del Papa. ¿Qué lugar ocupan en tu vida, en tu comunidad, en tu trabajo, aquellos con quienes mantengo diferencias?

Con Jesús durante el día. «El que ha puesto la mano en el arado y mira atrás no es apto para el reino de Dios» (Lc 9, 62). Deja de lado el juicio a ese hermano que te incomoda y descubre la bondad de su corazón, pide a Dios que te dé sus ojos para verlo como Él lo ve.

Con Jesús por la noche. Califica tu día. ¿Con qué palabra calificarías el día que termina? ¿Qué sucedió en este día para que lo califiques de esa manera? ¿Cómo te sientes en este momento? Agradece el día. La actitud con la que cierres el día de hoy definirá tu mañana. ¿Hay alguien a quién tengas que pedir perdón?

martes, 27 de septiembre de 2016

Sigue adelante




Martes 27

Con Jesús por la mañana. Tu vida es un viaje con destino final en Dios. Navegando encontrarás variedad de situaciones, harás puerto en muchos lugares intermedios, en los que encontrarás tesoros y bellezas de cada lugar. Pero ellos no son tu destino final sino tan sólo todo aquello que se te regala por el hecho de viajar. Entonces no te detengas y sigue adelante, que las tormentas no te hagan perder el rumbo; y que los perfumes y los tesoros que encuentres de camino no te cieguen ni te oculten tu destino final. Disfruta de lo bueno, retoma rumbo, enfrenta la tormenta. ¡No te detengas! ¡Sigue adelante rumbo a Dios! Ofrece tu día por las intenciones del Papa. ¿Qué te queda resonando en el corazón de esta reflexión?

Con Jesús durante el día. «Jesús envió por delante unos mensajeros. Ellos fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle alojamiento. Pero éstos no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén» (Lc 9, 52-53). ¿Existen hechos de tu vida que te tienen amarrados y no te no te dejan avanzar?

Con Jesús por la noche. Haz memoria del día. ¿Cómo estuvo tu día? ¿Con qué ánimo despertaste hoy? ¿Sucedió algo que te cambió el ánimo? ¿Cómo te encuentras ahora al terminar el día? ¿Existe alguien a quien pedir perdón?

lunes, 26 de septiembre de 2016

El límite que libera




Lunes 26

Con Jesús por la mañana. «El otro se puede presentar como un don que me complementa desde su belleza, su bondad, su inteligencia, su fortaleza… Pero todos somos limitados. En alguna parte acaban nuestras fuerzas, nuestra salud o nuestras habilidades aprendidas... Algunos límites se superan, pero otros Dios nos ayuda a reconocerlos y aceptarlos, a recibir de los demás lo que necesitamos para vivir y para cumplir la misión que Él nos confía. En vez de eliminar el límite que aumenta mi suficiencia, me enviará al otro que aumenta mi comunión» (B. González Buelta). Ofrece lo que vivas hoy por las intenciones del Papa. ¿Aceptas a los demás tal cual son o pretendes que actúen según tus expectativas sobre ellos?

Con Jesús durante el día. «Juan le dijo: Maestro, vimos a uno que expulsaba demonios en tu nombre y tratamos de impedírselo, porque no sigue con nosotros. Jesús respondió: No se lo impidan. Quien no está contra ustedes está con ustedes» (Lc 9, 49-50). Recibe con alegría lo que los demás tienen para darte, sin esperar que se ajusten a tus deseos.

Con Jesús por la noche. Agradece el día. Da gracias por los pequeños y grandes momentos que te llenaron de alegría y felicidad. Ahora pregúntate, ¿Cuál fue el momento del día en el que te sentiste pleno? ¿Cuál fue el momento en el que no te sentiste libre? ¿Te dejaste llevar por tus propios miedos, resentimientos, ansiedad, o pensamientos de desesperación?

domingo, 25 de septiembre de 2016

Vivir despresocupados





Domingo 25

Con Jesús por la mañana. En el evangelio de hoy Jesús habla de un rico poderoso, cuyo pecado es vivir despreocupado, alejado y desinteresado de su hermano que lo necesita. El rico, que no necesita nada, no ve al que necesita de él. “Un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico, pero nadie se lo daba.” (Lc 16, 19-21). Ofrece tu día por las intenciones del Papa. ¿Qué te dicen a ti estas palabras de Jesús?

Con Jesús durante el día. Hay ocasiones en nuestra vida en la que estamos tan centrados en nosotros mismos que no somos conscientes de lo que viven quienes están a nuestro lado. ¿Sabes por lo que están pasando quienes están a tu lado?

Con Jesús por la noche. Repasa tu fin de semana. ¿Qué fue lo más significativo de estos días? ¿Qué cosa te dejo el corazón encendido de felicidad? ¿Qué hubieras deseado que no ocurriera? ¿Alguien necesita que le pidas perdón? 

sábado, 24 de septiembre de 2016

Un alma agradecida




Sábado 24

Con Jesús por la mañana. Agradecer es de almas delicadas. La gratuidad es el cimiento para disfrutar de las cosas y las personas sin sentirnos con derecho a exigir que cumplan con nuestros caprichos sino más bien, con disposición a recibir lo que pueden darnos. Recibe el amor que se te da, y el modo en el que tus hermanos te aman. Agradece sin exigencias, disfruta de cada encuentro, de cada gesto y de cada momento que compartas con los demás. No exijas, recibe gratuitamente el regalo de los demás en tu vida. Ofrece lo que el día te regale por las intenciones del Papa. ¿Con qué sentimientos empiezas el día?

Con Jesús durante el día. «Y todos se maravillaron de la grandeza de Dios» (Lc 9, 43). Seguramente hay personas a las que estás agradecido por su cercanía y amistad. ¡Agradéceles! Hazles saber que su cercanía te hace bien.

Con Jesús por la noche. Dar gracias. ¿Qué quieres agradecer a Jesús hoy? ¿Por qué lugares estuviste?  ¿Qué fue lo mejor del día? ¿Qué te hubiera gustado que fuera distinto?

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