lunes, 24 de abril de 2017

Remendar



Día 24

Con Jesús por la mañana. «Queridos jóvenes: también vosotros estáis llamados a llegar a ser «pescadores de hombres». No dudéis en entregar vuestra propia vida para testimoniar el Evangelio con alegría, especialmente a vuestros coetáneos» (Papa Francisco). Para una pesca fructífera, es necesaria la destreza del pescador, pero es necesario también que la red esté limpia, en buenas condiciones, remendada. ¿Qué cosas concretas de tu vida debes remendar? Ofrece tu día por la intención del Papa para este mes: para que muchos jóvenes sepan responder con generosidad a su propia vocación al sacerdocio o a la vida consagrada. Haz click y comparte la oración en las redes.

Con Jesús por la tarde. «Había un fariseo llamado Nicodemo, jefe judío. Éste fue a ver a Jesús de noche y le dijo: «Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él.» Jesús le contestó: «Te lo aseguro, el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios» (Jn 3, 1-3). Nicodemo es cauto en mostrar que sigue a Jesús. ¿Doy la cara por el evangelio? ¿Vivo abiertamente mi fe?

Con Jesús por la noche. Agradece lo vivido hoy. Haz la señal de la cruz. Respira hondo. Pide cuentas a tu corazón de lo que has vivido desde la hora en que te levantaste. ¿Qué lugares has recorrido? ¿Qué momento te ha llenado de felicidad? ¿En qué momento has sentido agobio? ¿Qué quieres agradecer a Dios? 

domingo, 23 de abril de 2017

Confiar



Día 23

Con Jesús por la mañana. Solo Jesús salvará a la Iglesia. Solo él nos liberará de los miedos que nos paralizan, romperá los esquemas aburridos en los que pretendemos encerrarlo, abrirá tantas puertas que hemos ido cerrando a lo largo de los siglos, enderezará tantos caminos que nos han desviado de él. Lo que se nos pide es reavivar mucho más en toda la Iglesia la confianza en Jesús resucitado, movilizarnos para ponerlo sin miedo en el centro de nuestras parroquias y comunidades, y concentrar todas nuestras fuerzas en escuchar bien lo que su Espíritu nos está diciendo hoy a sus seguidores y seguidoras» (J. A Pagola) ¿Cuáles son tus miedos y dudas? Llama a la persona con la que te encuentres distanciado para acortar las distancias. Ofrece tu día por la intención del Papa y pídele luz.

Con Jesús por la tarde. «Jesús dijo a Tomás: –Mete aquí tu dedo y mira mis manos, y trae tu mano y métela en mi costado. ¡No seas incrédulo, sino cree! Tomás exclamó entonces: –¡Mi Señor y mi Dios! Jesús le dijo: –¿Crees porque me has visto? ¡Dichosos los que creen sin haber visto!» (Jn 20, 27-29). ¿Estás lleno de preguntas, quizá de dudas? ¿Cuán fuerte crees que es tu fe? El Señor resucitado está contigo. ¿Dónde le reconoces? Repite al ritmo de tu respiración “Señor mío y Dios mío”.

Con Jesús por la noche. Repasa tu semana. Jesús te acompañó toda la semana estuvo contigo y permanece en ti. Repasa lo que has vivido en la semana para reconocer a Dios en todas las cosas. ¿Qué sentimiento predominó? ¿En qué momentos te has sentido pleno? ¿Qué te hubiera gustado que fuera diferente?

sábado, 22 de abril de 2017

A contracorriente



Día 22

Con Jesús por la mañana. «En la vida habrá siempre personas que os harán propuestas para frenar, para bloquear vuestro camino. Por favor, id a contracorriente. Sed valientes: id a contracorriente» (Papa Francisco). Nuestro camino personal no siempre es fácil. Con frecuencia experimentamos dificultades. Al intentar seguir al Señor y dejarnos guiar por el resucitado, nos topamos con obstáculos ¿En qué dimensiones de tu vida te sientes invitado a ir contracorriente? Haz un propósito pequeño y realizable para dar un paso adelante en este sentido. Ofrece tu día por la intención del Papa y pide la fuerza del Espíritu Santo para ir a contracorriente.

Con Jesús por la tarde. «Más tarde se apareció Jesús a los once discípulos, mientras estaban sentados a la mesa. Los reprendió por su falta de fe y su terquedad, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. Y les dijo: “Id por todo el mundo y anunciad a todos la buena noticia". (Mc 16, 14-15) En tu forma de hacer las cosas, ¿hay algo diferente a la del resto de personas? ¿El lenguaje de tus actitudes y acciones, refleja que Cristo está vivo?

Con Jesús por la noche. Agradece y entrega el día. Busca un lugar tranquilo, respira hondo y hazte consiente que estás en presencia de Jesús. Da gracias por el día vivido. ¿Cómo te sientes en este momento? ¿Qué hecho quedó resonando en ti? Tómate un momento. ¿Qué quieres entregar a Jesús? 

viernes, 21 de abril de 2017

Ser constructores



Día 21

Con Jesús por la mañana. «Sí, Señor, también yo quiero ser una piedra viva; juntos queremos construir la Iglesia de Jesús. Quiero ir y ser constructor de la Iglesia de Cristo. ¿Se animan a repetirlo? Quiero ir y ser constructor de la Iglesia de Cristo» (Papa Francisco). ¿Das gracias por la Iglesia, por los sacerdotes, los consagrados, por tantos laicos que colaboran en ella? ¿De qué forma puedes contribuir a la construcción de la Iglesia? Ofrece tu día por la intención del mes y disponte a ponerte a su servicio. Piensa en una acción concreta a realizar, que manifieste tu amor por la Iglesia, para que en Ella se refleje cada vez más el rostro de Cristo.

Con Jesús por la tarde. «Jesús les dijo: –Echad la red a la derecha de la barca y pescaréis. Así lo hicieron, y luego no podían sacar la red por los muchos peces que habían cogido. Entonces aquel discípulo a quien Jesús quería mucho le dijo a Pedro: –¡Es el Señor!» (Jn 21, 6-7). Los primeros en reconocer a Jesús resucitado son habitualmente los que más le aman. ¿Cómo está tu amor? Toma consciencia de que Jesús permanece en ti. Recuerda el propósito de la mañana.


Con Jesús por la noche. Recuerda a las personas y agradece. Trae a la memoria las personas con las que has compartido hoy. ¿Qué te han dejado? ¿Cómo ha sido ese encuentro? ¿Qué le agradeces? Aún las situaciones difíciles nos dejan enseñanzas. 



jueves, 20 de abril de 2017

Entrenarse



Día 20

Con Jesús por la mañana. ¿Qué hace un jugador cuando se le llama para formar parte de un equipo? Tiene que entrenarse y entrenarse mucho. Así es nuestra vida de discípulos del Señor. Jesús nos ofrece la posibilidad de una vida fecunda y feliz, y también un futuro con él que no tendrá fin, allá en la vida eterna. Es lo que nos ofrece Jesús. Pero nos pide que nos entrenemos para «estar en forma», para afrontar sin miedo todas las situaciones de la vida, dando testimonio de nuestra fe» (Papa Francisco). Ofrece tu día para que muchos jóvenes se sumen al equipo de Jesús. Invita a un hermano a participar de esta red, comparte con él la oración.

Con Jesús por la tarde. «Jesús les dijo: –¿Por qué estáis tan asustados y por qué tenéis esas dudas en vuestro corazón? Ved mis manos y mis pies: ¡soy yo mismo! Tocadme y mirad: un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo» (Lc 24, 38-39). Tu fe, ¿se expresa visiblemente en tus actitudes de cada día? ¿Ha resucitado Cristo en ti? ¿En qué se nota que eres una "persona nueva"? ¿Eres testigo con tu vida de que Él vive en ti?

Con Jesús por la noche. Detente. Tómate un momento y sé consciente de lo que has vivido hoy. ¿Qué te llena de alegría? ¿Qué te hace perder la paz? ¿Dónde tienes puesto tu corazón? No se puede sentir plenitud interior si no sabemos hacia dónde va nuestra vida. 

miércoles, 19 de abril de 2017

Abonar



Día 19

Con Jesús por la mañana. «Sé que ustedes apuntan a lo alto, a decisiones definitivas que den pleno sentido. Si es así, en silencio, miremos al corazón y cada uno dígale a Jesús que quiere recibir la semilla. Dígale a Jesús: Mira Jesús las piedras que hay, mira las espinas, mira los yuyos, pero mira este cachito de tierra que te ofrezco, para que entre la semilla. En silencio dejamos entrar la semilla de Jesús. Déjenla crecer y Dios la va a cuidar» (Papa Francisco). Ofrece tu día por la intención del mes y disponte a nutrir la tierra de tu corazón con el sol, la humedad y el abono de la Palabra y la Eucaristía.

Con Jesús por la tarde. «Al llegar al pueblo adonde se dirigían, Jesús hizo como si fuera a seguir adelante; pero ellos le obligaron a quedarse. Entró, pues, Jesús, y se quedó con ellos. Cuando estaban sentados a la mesa, tomó en sus manos el pan, y habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio. En ese momento se les abrieron los ojos y reconocieron a Jesús; pero él desapareció» (Lc 24, 28-32). ¿Cómo te sientes? Toma conciencia de la presencia del Señor a tu lado. ¿Lo reconoces en tus hermanos?

Con Jesús por la noche. Explorar tu interioridad. Agradece el día que termina. ¿Qué sentimientos estuvieron presente durante el día? ¿Qué temores tienes? ¿Cuáles son las situaciones que te hacen feliz? ¿Cuidas de aquello que te hace feliz? 

martes, 18 de abril de 2017

Germinar



Día 18

Con Jesús por la mañana. «Todos conocemos la parábola de Jesús que habla de un sembrador que salió a sembrar en un campo; algunas simientes cayeron al borde del camino, entre piedras o en medio de espinas, y no llegaron a desarrollarse; pero otras cayeron en tierra buena y dieron mucho fruto. Jesús mismo explicó el significado de la parábola: La simiente es la Palabra de Dios sembrada en nuestro corazón. Todos los días Jesús siembra. Dejen que Cristo y su Palabra entren en su vida, dejen entrar la simiente de la Palabra de Dios, dejen que germine, dejen que crezca. Dios hace todo, pero ustedes déjenlo hacer, dejen que Él trabaje en ese crecimiento» (Papa Francisco). ¿Qué siembras tú en el corazón de los demás? Ofrece tu día por la intención del Papa para este mes.

Con Jesús por la tarde. «Jesús le preguntó: –Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
Ella, pensando que era el que cuidaba el huerto, le dijo: –Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, para que yo vaya a buscarlo. Jesús entonces le dijo: –¡María! Ella se volvió y le respondió en hebreo: –¡Rabuni!» (Jn 20, 15-16) ¿Reconoces al Señor en los momentos de alegría y de sufrimiento? ¿Y en la gente que te rodea? ¿En los acontecimientos ordinarios de tu vida? ¿Reconoces su voz? Actualiza el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Vivir en la verdad. ¿Qué experiencias te enriquecen como persona? ¿Qué situaciones te alejan de los demás, de Dios y de ti mismo? ¿Qué has aprendido hoy? Recuerda: la mejor inversión que podemos hacer es vivir en la verdad porque eso nos hacer realmente libres. 

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