sábado, 10 de diciembre de 2016

Tiempo de espera



Sábado 10

Con Jesús por la mañana. El Adviento es esperanza en el Hijo de Dios que viene, ¿lo recibimos? Prepara tu corazón a su llegada. Es un tiempo para esperar y disponerse a recibir a Jesús con corazón humilde y manso como el suyo. Para Él no fue un valor negociable mantener su dignidad de Dios, sino que se despojó y decidió compartir nuestra condición humana, frágil y vulnerable. Jesús se propuso manifestar el amor de su Padre corriendo el riesgo de no ser recibido y de que no hubiera lugar para Él. La persona que ama se arriesga. Él se arriesgó por amor a ti. ¿Cómo te preparas para recibir a Jesús? Ofrece tu día por las intenciones del Papa: Para que en ninguna parte del mundo existan niños soldados. Anímate a manifestar el amor con sencillez. Haz click y reza con miles de personas.  

Con Jesús por la tarde. «Jesús respondió: Elías tiene que venir a poner en orden todas las cosas. Pero les aseguro que Elías ya vino, no lo reconocieron y lo maltrataron» (Mt 17, 11-12). ¿Cómo está tu vida de ordenada? ¿La vida que llevas te da respiro? Repite al ritmo de la respiración «Señor, ordena tú mi corazón…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Agradece y entrega el día. Busca un lugar tranquilo, respira hondo y toma conciencia que estás en presencia de Jesús. Da gracias por el día vivido. ¿Cómo te sientes en este momento? ¿Qué hecho quedó resonando en ti? Tómate un momento. ¿Qué quieres entregar a Jesús?  

viernes, 9 de diciembre de 2016

Como niños



Viernes 9
  
Con Jesús por la mañana. El niño desde el seno materno vive la entrega total de su madre, que no sólo lo lleva en sí y le da vida, sino que también lo cuida. Ella es don para su hijo. El niño no tuvo que hacer nada para recibir ese amor. Así te ama Dios. Así nos ama a todos. Tu eres ese niño y Dios tu madre.  ¿Entiendes la gratuidad de Dios? El amor de Dios no se gana porque es don que se derrama desde antes de que nacieras. Ofrece tu día por las intenciones del Papa. Piensa en esto: “Dios te ama desde antes que nacieras”.  

Con Jesús por la tarde. «Pero la sabiduría se conoce por sus hijos» (Mt 11,19). Recibe el día y lo que él te ofrece, los encuentros, los lugares, con asombro y gratitud. ¡Que tu actitud refleje que recibes el amor que se te regala sin reclamos! Repite al ritmo de la respiración «la sabiduría se conoce por sus hijos…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por noche. Haz memoria del día. Tu vida diaria tiene un comienzo, un proceso y un final. Es importante recordar cómo iniciaste el día y cómo estás terminando. ¿Con qué sentimientos y pensamientos iniciaste el día? ¿Qué te afectó durante el día? ¿Cómo describirías los que sientes “aquí y ahora”?  


jueves, 8 de diciembre de 2016

Inmaculada Concepción



Jueves 8

Inmaculada Concepción.

María se preparaba así para lo imposible.

Con Jesús por la mañana. «¿Cómo se hará esto en mí? (Lc 1,34). La imposibilidad de María era la posibilidad de Dios. Toda Ella era virginal, pura acogida de la vida que el Señor de la historia quería inaugurar en la tierra. Cuando María dijo:
“Hágase en mí según tu palabra”, la palabra empezó a hacerse carne en sus entrañas, una existencia toda ella venida de lo alto. Y fue tan acogida que toda se hizo de la tierra» (Benjamín González Buelta). Ofrece tu día por las intenciones del Papa. Concurre a Misa para celebrar a María y agradece a Dios el regalo de su vida inmaculada.  

Con Jesús por la tarde. «Entró el ángel a donde estaba Ella y le dijo: Alégrate llena de gracia el Señor está contigo» (Lc 1, 28). Alégrate tú también pues estas palabras del ángel son dichas para ti. Repite al ritmo de la respiración «Alégrate…el Señor está contigo…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Da gracias y pide luz. Dios estuvo hoy contigo, la riqueza y la sabiduría interior crecerán, si reconoces el paso de Dios por los acontecimientos que vives. Agradece las vivencias, experiencias, encuentros, lugares, personas de hoy. Pide luz… ¿De qué te hiciste consciente hoy? ¿Alguien necesita que le pidas perdón? ¿Hay necesidad de enmendar algo?  

miércoles, 7 de diciembre de 2016

El arte de descansar



Miércoles 7

Con Jesús por la mañana. Necesitamos aprender a descansar, a desacelerar nuestros ritmos, a encontrar serenidad y reposo en medio de nuestra vida agitada. Recuerda que una vida intensa no es una vida saturada y ruidosa, sino una vida vivida en profundidad. Descansar es aprender a hacer pausas en la vida cotidiana. Necesitamos redescubrir la naturaleza, tener tiempo para la oración, para los demás y para nosotros mismos. La plenitud y el sentido último de tu vida no se agotan en el trabajo, el esfuerzo y la lucha, sino en la celebración, la amistad y el gozo compartido. Ofrece todo tu día por las intenciones del Papa para este mes. Hazte un tiempo para compartir un café, una comida o una charla con alguien.  

Con Jesús por la tarde. «Vengan a mí, los que están cansados y agobiados y yo los aliviaré» (Mt 11, 28). Hay un descanso que sólo se encuentra en los brazos del Padre. Deja entrar a Jesús en tu corazón. Reposa tu corazón en el suyo. ¡Detente! Tu alma necesita recuperar el aliento. ¡Anda despacio, disfruta de los colores, los aromas y los sabores de hoy! Repite al ritmo de la respiración “voy a ti Señor” mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Agradece lo encuentros. Trae a la memoria las personas que hoy encontraste. ¿Recuerdas algún encuentro de manera especial? ¿Qué te ha hecho sentir? ¿Qué conversación recuerdas especialmente? ¿Por quiénes quieres agradecer?  

martes, 6 de diciembre de 2016

Dios te busca



Martes 6

Con Jesús por la mañana. Dios es un Padre Bueno que ama a sus hijos y quiere reunirlos en su casa. Es Buen Pastor capaz de poner en riesgo todas sus ovejas por salvar a aquella que se ha extraviado del redil. La lógica de Dios es la lógica del “amor hasta la locura", que no mide y no es interesado, ama porque ama. Así nada de lo que hagas hará que Dios te ame menos, nunca. Pues Dios sólo sabe amar, buscar a quien ama e insistir en su amor. Jesús viene de camino para acompañarte en el camino de regreso a la casa del Padre y para que sientas que eres su locura de amor. Ofrece tu día por las intenciones del Papa y únete en oración a miles de personas en esta red. Diles a los que amas cuántos los quieres.  

Con Jesús durante el día. «¿Qué les parece? Supongamos que un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una: ¿no dejará las noventa y nueve en el monte para ir a buscar la extraviada?» (Mt 18, 12). ¿Actúas con tu hermano como Jesús lo hace contigo? Tiende una mano al que está alejado de ti. Repite al ritmo de la respiración « ¿el Señor es mi Pastor que me ama...?» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Pon un nombre a tu día. Busca aquietarte. Repasa el día vivido. ¿Hubo algún acontecimiento que te afectó en especial durante el día? ¿Cómo te sientes ahora? ¿Qué ha sido lo más significativo de tu día? Mirando lo vivido, ¿Qué nombre pondrías a tu día? ¿Por qué?  

lunes, 5 de diciembre de 2016

Tomar lo propio



Lunes 5

Con Jesús por la mañana. Dios ama sin condiciones. Así como se compadeció de los que sufrían a su paso y los aliviaba, así también te mira hoy con ternura y desea aliviar aquello que aqueja tu corazón. Toma lo que es tuyo, ese dolor que te apena, esa tristeza que no cura, ese perdón que no llega o que no puedes dar, ese miedo que te paraliza, esa distancia que te duele, y entrégalo a Jesús para que lo cure y te lo devuelva renovado. Ofrece todo lo que hoy vivas por las intenciones del Papa. Reza por aquellos a los que desearías perdonar y por los que te deben perdonar a ti.

Con Jesús durante el día. «Jesús dijo al paralítico: Levántate, carga con tu camilla y vuelve a tu casa. Al instante se levantó delante de todos, cargó con lo que había sido su camilla, y se fue a su casa dando gloria a Dios» (Lc 5, 24-25). ¿Qué situaciones te tienen paralizado? ¡Levántate! no te rindas. Repite al ritmo de la respiración «Levántate… y vuelve a tu casa…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Agradece lo vivido hoy. Haz la señal de la cruz. Respira hondo. Pide cuentas a tu corazón de lo que has vivido desde la hora en que te levantaste. ¿Qué lugares has recorrido? ¿Qué momento te ha llenado de felicidad? ¿En qué momento has sentido agobio? ¿Qué quieres agradecer a Dios?  

domingo, 4 de diciembre de 2016

El camino a Dios




Domingo 4

Con Jesús por la mañana. ¿Estás en el camino de Dios? Este es el cuestionamiento de Juan Bautista. Hay “una voz que grita en el desierto”, ¿La escuchas? La voz de Dios está dentro de ti, en tu desierto interior donde no llega el bullicio. La oración es el lugar donde oímos la voz de Dios. Necesitamos aprender a callar. A lo más íntimo de tu existencia llegas cuando haces silencio, lejos de la agitación y del miedo. ¡Mira tu corazón necesitado de quietud! ¿Cómo te sientes en medio de los apuros diarios? Ofrece tu día por las intenciones del Papa. Dedica un momento en día para esta a solas con Jesús. Puedes acercarte a una Iglesia y rezar un momento.

Con Jesús durante el día. «En aquel tiempo se presentó Juan el Bautista en el desierto de Judea… Éste es a quien había anunciado el profeta Isaías, diciendo: Una voz grita en el desierto: Preparen el camino al Señor, enderecen sus senderos» (Mt 3,1 3). ¿Descubres a Dios presente en tu vida? En silencio, cierra los ojos y déjate mirar por Él. Repite al ritmo de la respiración «Quiero preparar tu camino, Señor, enderezar tus senderos…» mientras continúas poniendo en práctica el propósito del día.

Con Jesús por la noche. Repasa tu semana. Jesús te acompañó toda la semana, estuvo contigo y permanece en ti. Repasa la semana día por día, para reconocer a Dios en todas las cosas. ¿Qué sentimiento predominó? ¿En qué momentos te has sentido pleno? ¿Qué te hubiera gustado que fuera diferente?  

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